25 mil millones de dolares en remesas
La diáspora venezolana mandó 25.000 millones de dólares en una década: el tercer pilar de una economía que el chavismo destruyó
Hay una crueldad específica en este dato: mientras Nicolás Maduro y la cúpula chavista insultaban a los venezolanos que emigraban —"escuálidos", "traidores", "limpia pocetas"— esos mismos hombres y mujeres enviaban desde el exterior un río de dólares que sostenía el consumo, atenuaba el hambre y evitaba que la crisis humanitaria fuera aún más devastadora.
Las remesas recibidas por Venezuela se elevaron de apenas 11 millones de dólares en 2015 a un promedio anual cercano a los 3.000 millones entre 2018 y 2025, alcanzando picos de 3.631 millones en 2021 y 3.627 millones en 2022. En total, en una sola década, la diáspora venezolana transfirió alrededor de 25.000 millones de dólares a sus familias en Venezuela.
Un giro tardío, pero revelador
Tras siete años de opacidad estadística, el Banco Central de Venezuela actualizó en marzo de 2026 las cifras de la balanza de pagos hasta 2025, lo que permite conocer por primera vez las transacciones económicas de Venezuela con otros países. El economista Luis Oliveros destacó que en los últimos cuatro años las transferencias corrientes —renglón donde se registran las remesas— promediaron unos 3.383 millones de dólares anuales.
Según el profesor José Manuel Puente, del IESA en Caracas y asociado del IE-Madrid, el peso de estas divisas es equivalente a las ventas de productos clave. Por su parte, el economista Hermes Pérez señaló que esta publicación oficial forma parte de la estrategia del gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez para publicar datos y acercarse a los organismos multilaterales en Washington.
El éxodo que el régimen minimizó
Informes de la OIM y ACNUR documentan que más de 7,9 millones de venezolanos han huido del país en el lapso de una década. Se trata del mayor éxodo en la historia reciente de la región, comparable a las crisis de Siria, Afganistán y Ucrania. Solo que en Venezuela no hubo una guerra convencional.
El contraste entre el discurso oficial y la realidad económica resulta escandaloso. Mientras Maduro minimizaba la migración como un fenómeno "controlado", figuras como Diosdado Cabello o Jorge Rodríguez se referían a los emigrantes con términos despectivos.
Un paliativo, no una solución
Las remesas son un salvavidas, no una reconstrucción. Según el economista Soto, las remesas mueven el 60% del consumo en Venezuela. No crean empleo formal ni reconstruyen industrias, pero evitan que la pobreza relativa se dispare aún más. Son divisas que llegan para comprar comida y medicinas mientras el salario mínimo sigue por los suelos.
La comparación más dramática está en el petróleo: en 2012 Venezuela recibió 93.097 millones de dólares solo por exportaciones de crudo. Esa cifra equivale a la suma de todo lo ingresado por exportaciones petroleras durante el septenio completo entre 2019 y 2025. Lo que antes era un año de bonanza, ahora toma casi una década.
Bendita diáspora
Los que limpiaron pocetas, cocinaron, manejaron Uber, entregaron comida bajo la lluvia y cuidaron ancianos en países extraños terminaron siendo el tercer pilar de la economía venezolana. Y los que se burlaban de ellos publican hoy las cifras como si nada.
La historia del chavismo, resumida en un solo dato: te insultaban mientras vivían de ti.