CHINOS EN MÉXICO EXPLOTAN MIGRANTES
Clausuran macrotiendas en México por redes de trata y explotación laboral de migrantes
Por: Redacción NotiMigrar
CIUDAD DE MÉXICO.— Una serie de intervenciones ministeriales desplegadas por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) expuso una red de explotación laboral y trata de personas que operaba en centros de comercio mayorista asiático del Centro Histórico, afectando directamente a migrantes en situación de vulnerabilidad, principalmente venezolanos y cubanos.
Las acciones judiciales se concentraron en el corredor comercial de la avenida José María Izazaga y calles adyacentes como San Jerónimo, puntos neurálgicos de la distribución de mercancías importadas en la capital mexicana. De acuerdo con los expedientes de las autoridades, los locales comerciales e inmuebles modificados funcionaban bajo esquemas de confinamiento donde ciudadanos extranjeros cumplían extenuantes jornadas laborales sin registros legales ni garantías mínimas de seguridad.
Hacinamiento e instrumentalización del estatus migratorio
La inspección técnica llevada a cabo por el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA) y la Policía de Investigación determinó que decenas de trabajadores de la diáspora eran reclutados bajo la economía informal aprovechando su condición de tránsito o la falta de permisos de trabajo vigentes. Los administradores de los comercios imponían turnos superiores a las doce horas diarias, remuneraciones por debajo del sueldo mínimo y restricciones de movilidad interna.
Los testimonios recopilados indican que el temor a ser reportados ante el Instituto Nacional de Migración (INM) o sufrir la deportación inmediata era utilizado sistemáticamente por los captadores como mecanismo de extorsión psicológica, cancelando cualquier posibilidad de reclamo o denuncia formal frente al entorno de hacinamiento en bodegas desprovistas de ventilación y salidas de emergencia.
Un riesgo estructural para la diáspora en tránsito
El diagnóstico de las cámaras empresariales de la Ciudad de México (Canaco) ya había advertido la proliferación de más de 600 bodegas y edificios residenciales convertidos de forma irregular en almacenes de mayoreo, operando al margen de las obligaciones fiscales, del Infonavit y del seguro social. Esta infraestructura informal se ha convertido en un polo de atracción forzada para la población migrante desprotegida.
Para la comunidad venezolana, el caso ilustra los peligros de la inserción laboral clandestina en las paradas del trayecto migratorio. Ante la lentitud burocrática para la obtención de visas humanitarias o refugio formal en territorio mexicano, los almacenes de bajo costo surgen como una opción de subsistencia inmediata que termina, con frecuencia, en condiciones asimilables a la esclavitud moderna.
Consecuencias y el laberinto legal
Los inmuebles intervenidos permanecen bajo resguardo de la Fiscalía local con sellos de suspensión total de actividades, mientras se procesan las detenciones de los encargados bajo cargos penales de trata de personas en sus modalidades de explotación laboral y sexual.
A la par del avance judicial, las organizaciones civiles alertan sobre el desamparo en el que quedan las víctimas rescatadas. El desmantelamiento de estos esquemas de empleo informal, aunque les libra del abuso físico y psicológico, interrumpe de golpe sus ingresos económicos de subsistencia y los coloca ante un complejo panorama de regularización ante el Estado mexicano.