USA RECONOCE INTERINATO
Tribunal Federal · Nueva York
EE.UU. RECONOCE A
DELCY RODRÍGUEZ
COMO JEFA DE ESTADO
DE VENEZUELA
En un documento judicial presentado hoy ante la Jueza Magistrada Sarah Netburn del Distrito Sur de Nueva York, el Fiscal Federal Jay Clayton confirmó que desde el 5 de marzo de 2026 Washington reconoce oficialmente a Delcy Rodríguez como la única autoridad legal de Venezuela — con plenas consecuencias para los activos venezolanos congelados en tribunales estadounidenses.
Case 1:16-mc-00405-LGS-SN · Document 621 · Filed 03/11/26
Firmado: Jay Clayton, U.S. Attorney · Samuel Dolinger, AUSA
En un movimiento de enorme trascendencia jurídica y política, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos presentó hoy —11 de marzo de 2026— una Declaración de Interés ante la Jueza Magistrada Sarah Netburn del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, en la que informa oficialmente que Washington reconoce a Delcy Rodríguez como única Jefa de Estado de Venezuela, con autoridad legal para actuar en nombre del país en cualquier litigación ante tribunales estadounidenses.
Esta semana hemos reconocido formalmente al gobierno venezolano. Lo hemos reconocido legalmente.
— Presidente Donald Trump · 7 de marzo de 2026 · Cumbre Escudo de las Américas · FloridaEl documento, firmado por el Fiscal Federal Jay Clayton y el Fiscal Asistente Samuel Dolinger, responde a una orden de la Corte del 12 de enero de 2026 que pedía al Gobierno aclarar su posición «a la luz de los recientes eventos en Venezuela». La respuesta no deja lugar a ambigüedades: el 5 de marzo el Departamento de Estado emitió la declaración de normalización, y Trump la ratificó dos días después.
«Para facilitar esta transición, los Estados Unidos están reconociendo a Delcy Rodríguez como la única Jefa de Estado, con capacidad para actuar en nombre de Venezuela.»
— Statement of Interest, U.S. Dept. of Justice, Doc. 621, p. 2Vicepresidenta ejecutiva del régimen de Maduro desde 2018, ex Canciller y ex Presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente chavista. Sancionada por la Unión Europea y EE.UU. por violaciones de derechos humanos. Ahora Washington la reconoce como «única Jefa de Estado» de Venezuela — en un giro que deja a Edmundo González Urrutia, reconocido como presidente legítimo por el propio Trump hace apenas meses, fuera de la ecuación jurídica.
El documento fue presentado en el contexto de cuatro litigaciones simultáneas que involucran activos venezolanos congelados en EE.UU. El reconocimiento de Delcy redefine quién tiene autoridad legal para disponer de esos fondos:
Víctimas estadounidenses del secuestro de las FARC buscan cobrar indemnizaciones con activos venezolanos. El reconocimiento de Delcy cambia quién puede negociar o bloquear esos pagos.
Víctimas FARCOtro caso de víctimas del terrorismo de las FARC con reclamaciones sobre activos venezolanos. La representación legal de Venezuela queda en disputa.
TerrorismoCuenta con fondos millonarios de la refinería Valero-Petrocedeño, empresa mixta PDVSA-Valero. Es el caso de mayor impacto económico: quién controla Venezuela controla estos fondos.
Fondos PDVSADemanda directa contra Maduro y su entorno por activos ilegítimos. Con Delcy reconocida como Jefa de Estado, la posición procesal de los demandantes cambia radicalmente.
Anti-MaduroEl DOJ aclara que el enfoque de EE.UU. es «ayudar al pueblo venezolano a avanzar mediante un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno democráticamente electo». Sin embargo, en la práctica judicial inmediata, ese lenguaje diplomático tiene consecuencias muy concretas: quien firma los documentos legales de Venezuela ante los tribunales americanos es ahora el gobierno de Delcy Rodríguez.
Este documento de dos páginas es quizás el acto jurídico más consequente para Venezuela desde la captura de Maduro. Trump reconoció primero a Edmundo González, luego negoció en silencio con Delcy, y hoy su propio Departamento de Justicia lo blanquea ante un tribunal federal. El pragmatismo trumpiano venció al discurso democrático: lo que importa es quién controla el territorio, el petróleo y la estabilidad, no quién ganó en las urnas.
Para la diáspora venezolana esto es un golpe duro. Las esperanzas de que los activos del régimen fueran usados para indemnizar víctimas o financiar una transición democrática se complican enormemente. Y para quienes aún confían en Edmundo González como referente político, la señal es inequívoca: Washington ya negocia con Miraflores, con o sin ellos.