AÚN SEGUIMOS HUYENDO DE NUESTRA TIERRA...
Aún seguimos huyendo de nuestra tierra
Desplaza para escuchar su historia
Ya casi vamos a mitad de año y pudimos llegar al Ecuador. Venimos de La Guaira, pero pasamos un tiempo en Colombia… y no se pudo…
No se pudo…
La Ruta de la Esperanza
Vénganse pal Ecuador, aquí hay más chance y la plata vale más
Cuando uno está desesperado, cualquier ilusión le parece bonita. Se te revuelve la barriga, sobre todo cuando hay hambre… y de pronto esa ilusión te baja a las patas y sales disparado, sin tanta sacadera de cuentas.
De Quito a Tumbaco
buscando calor
Llegamos en Mayo a Quito. Como somos un poco friolentos, dimos hasta bajar a los valles a ver si el sol era más calientico. En Quito se te aflojan mucho los mocos y hasta el ánimo a veces se te afloja.
Así fue que inventamos y bajamos aquí a Tumbaco, donde es más templado y no nos jode tanto el frío.
Después de vieja me tocó hacer de mendiga… pero qué le voy a hacer. Robar no puedo ni quiero.— Sobreviviendo con dignidad
Ahora me toca este semáforo. Pidiendo aquí a ver si se les ablanda el corazón a las gentes que pasan en sus carros. Me miran raro, a veces feo…
Solo lo hago por mi nietecito enfermito que quedó allá con el viejo. A mí, la mujer y ya vieja, me tocó salir y de ñapa pa bien lejos.
Por eso cargo el osito de Maikelito, para darme ánimos y fuerzas. Porque ya yo tengo mi edad y un cansancio acumulado de tantos años pasando necesidad.
Salí de un país tan rico pero tan injusto, donde malos gobernantes han arruinado todo…
Lo peor que hay es arruinar la esperanza de la gente.
Me da pena que me vean así, pero estoy en el rebusque. Mientras no le haga daño a nadie tengo que seguir adelante. Aquí también hay gente buena.
Pido porque no tengo trabajo. Apenas salga un chance me anoto pa no seguir peligrando en estas calles. La vaina en Venezuela no ha mejorado mucho.
Es verdad que se llevaron al tipo de los bigotes, pero la economía sigue peor. Uno con las ganas de regresarse…
nuuu mijo, valor y pa lante
Que Dios nos siga ayudando
a aguantar esta pela
Gracias por leerme. Si puedes ayudar, aunque sea con una oración o compartiendo, Dios te lo pague.