VUELO A LA MUERTE DEBAJO DEL TERREMOTO

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El vuelo de la desgracia: 147 deportados de EEUU quedaron bajo los escombros del terremoto en Venezuela

Llegaron a Maiquetía en la mañana del 24 de junio, deportados por el ICE desde Texas, Georgia y Miami. Horas después, el Hotel Santuario La Llanada, donde el SEBIN los había recluido, se derrumbó sobre ellos con los dos sismos más grandes que ha sentido Venezuela en más de un siglo.

NotiMigrar 29 de junio de 2026 Quito, Ecuador
Fichas de búsqueda de los 147 deportados desde EEUU atrapados por el terremoto en Venezuela

Fichas de búsqueda de parte de los 147 deportados del vuelo 164, difundidas por familiares desesperados tras perder comunicación con sus seres queridos. | El País


Habían dejado atrás los centros de detención de Texas, de Georgia, de Miami. Ciento cuarenta y siete venezolanos —120 hombres, 19 mujeres y siete niños— aterrizaron en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía en la mañana del miércoles 24 de junio a bordo del vuelo 164, el más reciente de los vuelos de deportación que el gobierno de Donald Trump y el régimen de Nicolás Maduro operan en acuerdo desde 2025. No sabían que aterrizaban en el peor momento posible de la historia reciente de su país.

Melvin Maldonado, funcionario encargado del programa de repatriación nacional, difundió un video de bienvenida ese mismo día. El grupo aparecía satisfecho en las instalaciones del aeropuerto. Pocas horas después, la publicación de Maldonado se llenó de una sola pregunta repetida cien veces: "¿Dónde están los que llegaron? Los estamos buscando. ¿Alguien sabe de Daniel Henrique? ¿De Johana Pineda? ¿Dónde están los del vuelo 164?"

"¡Ese de allí es mi cuñado!" Verónica Nieves lo reconoció de espaldas en el video. Era Yamil Caldera, 32 años, pantalón negro, pulóver rojo, ansioso por llegar a Cumaná.

Yamil Caldera había sido detenido junto a su esposa en un mercado Walmart por agentes del ICE y trasladado al Centro de Detención de Eloy, en Tucson, Arizona. A ella le faltaba aún una cita con el juez; a él lo embarcaron en el vuelo 164. Ya en Maiquetía, alcanzó a llamar a su familia para confirmar que había aterrizado. Fue el último aviso.

Lo mismo le ocurrió a Anderson Antonio Pérez, de 33 años, residente desde hacía año y medio en Montgomery, Alabama. Llamó a los suyos sobre las cuatro de la tarde. "Habló con su esposa, dijo que habían llegado y que los iban a ubicar para, al día siguiente, traerlo para acá para Barquisimeto, pero ya no se supo más nada de él", contó su hermana, Yujaby Elizabeth Díaz Pérez.

Los datos del vuelo de la desgracia

  • Vuelo: 164 · Programa de deportaciones EEUU–Venezuela
  • Pasajeros: 147 personas (120 hombres, 19 mujeres, 7 niños)
  • Llegada: Maiquetía, mañana del 24 de junio de 2026
  • Destino posterior: Hotel Santuario La Llanada, La Guaira (custodia del SEBIN)
  • Hora del sismo: 18:04 hora local · Dos terremotos: 7,2 + 7,5
  • Origen de los deportados: Centros de detención de Texas, Georgia y Miami

Desde Maiquetía, los 147 deportados fueron conducidos por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) hasta el Hotel Santuario La Llanada, en el estado La Guaira. El establecimiento —una estructura sin ningún lujo administrada por la Misión Negra Hipólita y ubicada en la montaña a poco más de media hora de Caracas— había servido en el pasado como colegio, como refugio para personas en situación de calle, y como centro de cuarentena durante la pandemia de covid-19. Desde que Trump y Maduro establecieron su acuerdo de deportación, ese hotel ha sido el primer y único destino de los venezolanos devueltos a su país.

Eran apenas las 18:04 cuando la tierra se sacudió.

Joan, de 28 años, deportado de Florida donde dejó a su hija de seis años y a su esposa, acababa de bañarse y se disponía a dormir después del viaje. Según el relato que su esposa Daniela dio más tarde, se sentó en una litera y de repente sintió que todo se movía. Alcanzó a ponerse los zapatos y una camisa, dio tres pasos largos, gritó "¡Es un terremoto, es un terremoto!" y el hotel colapsó sobre él.

"Sobrevivió porque una litera le cayó encima. Los colchones lo ayudaron a resistir el peso. Estuvo tres horas bajo los escombros, escarbando, y logró salir por sus propios medios."
— Daniela, esposa de Joan, deportado del vuelo 164

Cuando salió, Joan intentó ayudar a rescatar a otros. Pero las condiciones eran casi imposibles. "Los sobrevivientes ayudábamos a rescatar, pero no teníamos herramientas, estamos hablando de un techo de casi mil kilos, ¿quién va a poder con eso?", declaró públicamente Juan Manuel Fernández Quintero, otro de los deportados, quien solo luego supo que se le habían roto cuatro costillas durante el impacto.

Los sobrevivientes que podían moverse empezaron a cavar entre los escombros. No se conocían entre sí, apenas compartían los apodos que se habían dado durante el encierro en centros de detención estadounidenses: El Gocho, Pelo Pintado, El Caraqueño. Ahora eran cuerpos apaleados y empolvados que esperaban una ayuda que tardó horas en llegar.

📌 Contexto para la diáspora De acuerdo con datos del localizador ICE Flight Monitor, durante el año 2025 se realizaron 73 vuelos de deportación hacia Venezuela —dos por semana—, con casi 14.000 personas. Las cifras de 2026 no han sido confirmadas de forma oficial hasta la fecha. El Hotel Santuario La Llanada era el punto de recepción habitual de todos esos vuelos desde que Maduro y Trump establecieron el acuerdo de deportación. Si tienes familiares que hayan sido deportados en fechas recientes y no tienes noticias de ellos, comunícate con las redes de apoyo consular o con organizaciones como Fuerza Migrante o Fundaredes.

La historia del vuelo 164 condensa en un solo relato todo el peso de la crisis venezolana: el éxodo forzado, la detención migratoria en Estados Unidos, la deportación, y ahora el desastre natural que los esperaba al regresar a una tierra que ya no podía recibirlos. No regresaron a casa. Los entregaron, bajo custodia del SEBIN, al edificio equivocado, en el peor momento de los últimos cien años.

Sus familias en Venezuela, en Colombia, en EEUU y en el resto de la diáspora siguen buscándolos. Las fichas con fotos y números de teléfono circulan en WhatsApp. Muchos aún no han dado señales de vida.

Fuentes: Reportaje original de Carla Gloria Colomé para El País América (29 de junio de 2026) · La Patilla · ICE Flight Monitor · Declaraciones de familiares recogidas en campo.

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